miércoles, 1 de agosto de 2012

1 de Agosto

Hoy es día 1 de Agosto. Hoy es un día perfecto como otro cualquiera para proponerme nuevos retos. Hoy es un día ideal para darme cuenta que ya me los he propuesto y aún no los he empezado.Pese a mis épocas de carencias este es uno de mis pocos logros perdurables en el tiempo. Me gusta tener este blog. Es un lugar mío. Hay quien piensa que es profundo, reflexivo o vaya usted a saber, para mi no es más que un lugar donde poder escribir lo que me apetezca. No hace falta que tenga sentido, ni orden, ni que esté de moda, simplemente hace falta que me apetezca escribir. 
El sábado fue mi cumpleaños. Ya tengo 26 años y la verdad es que tengo muchas ilusiones renovadas, muchos proyectos empezados y aún más por empezar. También tengo algo de experiencia, la que me ha tocado vivir, ya se sabe ni más ni menos, solo la mía. Y especialmente lo que tengo es ganas. Ganas por conseguir mis retos, por dilucidar nuevos proyectos, ganas de ser independiente, de tener una estabilidad emocional.
Me han regalado un pez, se llama Usnavy. Es un pez luchador, como su dueña y la verdad me encanta. Este año tuve muchísimos regalos, a cada cual más bonito o más ingenioso. Me siento afortunada de tener la gente que me rodea, de ser relevante en sus vida y que ellos lo sean en las mías. Somos suertudas de que la familia crezca y de formas parte de esas nuevas vidas. Me gusta reencontrar aquellas amistades que perdimos o que simplemente pospusimos y que todo siga como siempre. 
Como conclusión, mientras me siga proponiendo cosas, moviendo por dentro con nuevas inquietudes y disfrutando de pequeños placeres, sé que estoy viva por dentro y por fuera.

Como no podía ser de otro modo aquí os dejo a Usnavy, es el mejor pez del mundo mundial.



martes, 3 de abril de 2012

Descubriendo música, descubriendo cosas

Canciones que te hacen sentir cosas, y no me refiero sólo a sentimientos, sino también a sensaciones. Acabo de encontrar una de esas que te teletransportan a tu lugar de siempre, con tus amigos de siempre, y te hacen sentir en casa. El grupo se llama Izal, no sé por qué pero me han comenzado a seguir en twitter y así les he conocido.
Su música creo que me recuerda a las claves de otros grupos que me gustan, todo a la vez. 
Hace diez minutos me preguntaba si ver ciertos programas estaban atrofiando mis gustos culturales pero claramente creo que no, y desde luego pese a lo mucho que me gusta la música en inglés, creo que se pierde mucho mucho mucho por no escuchar lo que tenemos en casa.
En serio, me acabo de animar mil millones y esa cantidad de gracias os doy. 
http://www.youtube.com/watch?v=l9MmyYD6YkI&feature=relmfu Esta es parte de esas canciones de este nuevo grupo que he descubierto. 
Pues eso, que adoro ser la de siempre y cada día una nueva y la foto de hoy es porque me apetece y punto.

lunes, 26 de marzo de 2012

Apagado o fuera de cobertura

Mi humor se encuentra apagado o fuera de cobertura. La famosa ley de Murphy que cada cual enuncia a su buen entender y yo reduzco a todo lo que puede ir mal saldrá mal se está luciendo conmigo. Como ya dije en la entrada anterior las mariposas, pajarillos y florecillas pueden desaparecer. Y no es que hayan desaparecido, es que a veces me cuesta más verlo. 
Como aportación absolutamente trascendental diré que ser positiva a veces es agotador, y es que aun que mande a todos y todo a la mierda por mi forma de ser soy capaz de ver algo bueno. Pues no. Hay veces que  muerte y destrucción es un fin en si mismo y que no tiene porque ser una fábula con una moraleja oculta. Es únicamente muerte y destrucción. Y bueno preparación para un posible ataque zombie. 

Hoy me despido de mi pequeño reloj. Hizo un gran servicio pero ha muerto sin más y por lo tanto debe ser destruido. Sin más. Un segundo de silencio en su honor.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Un segundo

Para.
Tómate un segundo. 
Coge aire. 
Respira hondo. 
Escucha que suena. 
Sonríe. 
Ahora ya estás listo para comerte el mundo.



martes, 28 de febrero de 2012

Florecillas, mariposas y cielos despejados

Hacen unos días espectaculares. El sol luce radiante, la temperatura es genial y yo ya me he decidido a calzarme mis patines más a menudo. Me sorprendo pensando que no tengo muy claro cuánto he crecido. Puedo ser caprichosa, ñoña e infantil, y sinceramente, no me avergüenzo. Son características que se denotan como negativas, pero creo que en su justa medida son muy divertidas. Adoro deshacer moras en mi boca, ir a patinar y ver películas de dibujos animados. Si dedicáramos algún instante en esas agobiantes agendas que intentamos cumplir a esas pequeñas cosas que nos logran sacar grandes sonrisas, nos costaría mucho menos nuestro día a día. 
Compaginar. Ahí he logrado yo mi equilibrio. Ni todo diversión ni todo obligación. ¡Qué bien suena en el papel! Y qué fácil nos resulta poner excusas para lograrlo. Es que no tengo tiempo, es que tengo que trabajar/estudiar/cuidar de mi familia. Otra cosa no, pero enumeraciones de tareas pendientes y realizadas somos increíblemente buenos realizándolas. Para mi son excusas, excusas y más excusas. ¿O a caso no podemos disfrutar en el trayecto a esa obligación de esa lista de reproducción que tanto nos gusta? ¿ O cuando vamos a comer darnos el lujo alguna vez de tomar ese postre que tan rico saboreamos? El problema no es la falta de tiempo sino la falta de interés en disfrutar. 
Al igual que he dicho esa pequeña lista de detalles de mi personalidad más dispersa, he de decir que soy excesivamente responsable con los demás, adoro el orden(porque entre él y el caos en mi vida sólo hay un paso), y me encanta trabajar. Estas características son las que desde mi punto de vista, intentan justificar cuando no cumplimos con las otras. 
Últimamente estoy un tanto 'obsesionada' con la teoría de las cosas pequeñas, lo positivo y la filosofía de las sonrisas. Obsesionada o no, creo que he reaprendido a sonreír, a disfrutar de cada momento, a ser feliz como estado genérico, he recuperado las ganas por hacer cosas olvidadas, por intentar algunas nuevas y por mantener las que me llenan. Creo que he añadido a mis quehaceres diarios un toque de lo que era de pequeña, el volver a las cosas poco artificiosas y sumamente gratificantes, y lo que aún me gusta más, me siento capaz de contagiarlo, de repartir sonrisas y ver como poco a poco se devuelven y de aprender que los grandes errores. 
Hoy hay florecitas en el campo, vuelan las mariposas y el cielo esta despejado, disfrutémoslo que no sabemos si mañana habrá una gran tormenta, con truenos y rayos, que arrase toda esa felicidad. 

La foto de hoy es por primera vez de mi cara entera, pero es que creo que os merecéis un guiño.

viernes, 20 de enero de 2012

Tiempo

Y con esa palabra se pueden recoger tantas cosas... Pero empezaré no nombrando cosas que forman parte de ese tiempo, sino lo que es para mi una gran definición de como lo aprovechamos. 
En mis primeras clases de Economía de la Empresa, recién llegada a la universidad y con miles de pajaritos (no todos muertos aún) en la cabeza un profesor explicó un concepto meramente económico de modo que se podía extender al resto de nuestras vidas: Coste de Oportunidad. Es sencillo, lo que perdemos por hacer una cosa concreta es el coste de oportunidad, ya que siempre hay una variable absoluta que transcurre queramos o no, el tiempo. Coste de oportunidad es ahora mismo mis horas de dormir, con sus sueños o pesadillas, a cambio de estar escribiendo aquí. 

Partiendo de esta simple y a la vez creo que muy importante definición, diré que me encanta perder el tiempo. Me encantan los ratos sin hacer nada de provecho pinchando de una canción en otra en youtube, mis ratitos mirando fotos de hace algunos años, leyendo viejas notitas que nos mandábamos en clase, o simplemente haciendo cuentos sin principios ni finales.

Me gusta ese tiempo que dedico a dilucidar cosas que en mi cabeza tiene mucho más sentido que luego cuando las cuento, y desde luego me encanta tener tiempo y perderlo, o aprovecharlo (dependiendo del día), en escuchar esas mismas dilucidaciones ajenas. Dejar que alguien hable sin interrumpirle, verle perderse en sus pensamientos mientras los va diciendo sin ser consciente de ellos, me gusta, y a veces hasta me aporta, me hace reflexionar. 

Y llegado este punto es en el que vienen los grandes pensamientos de toda esa vorágine de cambios que estamos sufriendo, de como con el paso del tiempo vemos desde diferentes perspectivas, y como podemos comparar nuestros pensamientos con generaciones anteriores y posteriores. 

Y aquí es donde enlazo con una frase que ayer leyendo apuntes una de mis amigas me dijo: 'el que no puede vivir en sociedad, o no necesita nada por su propia suficiencia, no es miembro de la sociedad, sino una bestia o un dios.' Aristóteles

¿Qué tiene que ver el tiempo con esta frase? Para mi mucho. La sociedad no va por un lado a parte del tiempo y por lo tanto el modo en que cambia debemos ser capaces de derribar y construir en nosotros, o simplemente modificarlo para que siga el ritmo marcado por el entorno. Lo que ya se ha vivido nos ha demostrado como no existen verdades absolutas, extrapolando esto,por ejemplo,a creencias de nuestros padres siempre nos decían lo de tú sácate una carrera que eso te asegura un buen trabajo, y el tiempo nos ha demostrado que no tiene porqué ser cierto. O el convencionalismos de novi@, coche, casa, boda e hijos, que con el tiempo ha demostrado que no tiene porque ser la panacea de la felicidad esa fórmula sino que cada cual tiene la suya propia. 

Tiempo, un recurso muy limitado que muchas veces se nos olvida valorar y que queramos o no, ocurre.

En mis propósitos de año nuevo este año no he incluido ninguno de los que había puesto otros años, pues en su mayoría muchos ya los he conseguido, y he reducido de propósitos a un único propósito, tener más sexo. Creo que cumpliendo ese se facilitan el resto, haciendo que todo ese tiempo (o todo ese poco tiempo) del que disponemos se pueda llenar de cosas que yo llamo cosas guays.